Reconectando desde otra tierra

BOOM! Después de un muy necesario break, estoy de vuelta y como creo que está clarísimo que hay varios elephants in the room, aquí van unos updates desde la última vez que escribí:

  • Me casé

  • Me mudé a Miami

  • Comencé un trabajo nuevo

  • Corrí el New York City Marathon

  • El podcast tomó un descanso

  • El podcast está de vuelta

  • Aparentemente ahora escribo en español con un side de Spanglish.

 Mi maridito y yo en nuestra boda. Imagen tomada por Sky Lens Media.

Mi maridito y yo en nuestra boda. Imagen tomada por Sky Lens Media.

 Yo soy la de violeta, justo antes de caer en un estado de shock después 6 horas corridas corriendo.

Yo soy la de violeta, justo antes de caer en un estado de shock después 6 horas corridas corriendo.

Ok, ahora que sacamos eso del medio, aquí les cuento la razón de mi post de regreso:

Claramente, el 2018 ha sido un año extra intenso para mi y de muchas buenas maneras. Desde el momento que mi ahora esposo y yo decidimos mudarnos a Miami, todo corrió (y fluyó) como debía. Pero íbamos a 100 millas por hora. Yo sé que mi life motto lleva siendo “haz una cosa al día que te asuste” y dicen que los sagitarianos somos seres de extremos, pero creo que todos podemos coincidir en que maybe, I took it too far.

Estoy a punto de cumplir 3 meses en Miami, pero como se podrán imaginar, aparte de la emoción de vivir en una ciudad tan maravillosa y llena de energía, llevo aproximadamente dos meses sintiéndome agotada y desconectada de mi misma. A pesar de lo mucho que me gusta esta ciudad, acoplarme a una nueva manera de vivir, nuevas personas, tantas culturas y lo que más me ha sorprendido, mucha gente con falta de amor, sentirme parte de Miami ha sido mucho más retante de lo que pensé.

Por esta razón he tenido que ir implementando varias técnicas para volver a sentirme tan yo como me sentía justo antes de salir de mi Islita querida. Aquí les comparto algunas:

Volví a incorporar rutinas de la ayurveda a mis días.

Si me lees y no sabes qué diablo es la ayurveda, te recomiendo que leas este post o escuches este episodio del podcast.

Hay algo que se ha mantenido consistente en mi vida y es el respeto hacia mi rutina mañanera. Soy una morning person, por lo que el tener el tiempo para levantarme poco a poco para desayunar y tomar mi café, es sagrado. Pero durante el entrenamiento para el maratón, mis mañanas se volvieron en un “desayuna y sal corriendo” (literalmente), por lo que le perdí un poco el amor a levantarme temprano.

Lo que he hecho es regresar poco a poco a levantarme antes de las 6AM, me lavo los dientes, hago tongue scraping y oil pulling. Además de que sé que estoy eliminando malas bacterias de mi boca y toxinas de mi cuerpo, siento que estoy haciendo algo para mi y eso me da una mini sensación de triunfo de que comencé mi mañana haciendo pequeños detalles que cuidan mi cuerpo.


Bedtime Yoga

Hay algo real sobre el estereotipo del “American Dream” y es que aquí la gente no se toma breaks, o quizás, los breaks no duran lo que estamos acostumbrados los boricuas. La norma aquí es almorzar 15 minutos frente a la computadora, 30 minutos en días “suaves” y después de las 2PM porque les encanta hacer reuniones a las 12:30PM. Sí, a las 12:30PM.

Se podrán imaginar, que la falta de breaks puede ser un poco fuerte, especialmente para esta mujer caribeña. Pero lo que he hecho es embrace ese cansancio que tengo por las noches para abrir el matt de yoga y tirarme al piso a estirar/ meditar un ratito. Como saben, me encantan los videos de yoga en Youtube, por lo que aquí les comparto un playlist que creé con mis videos favoritos.

Volví a sembrar

Tengo un love affair con las plantas y mi apartamento lo sabe. Cuando me mudé a Miami dije que el tema de mi apartamento sería “El Yunque” para nunca sentirme homesick. Estoy bastante alejada de esa realidad actualmente, porque let’s face it, el lugar más mágico del mundo es El Yunque, pero tener esa meta en mente me da vida.

Cada vez que voy a Ikea compro varios tiestitos, luego visito un jardín que tengo cerca de donde vivo y me compro varias matitas. Hay algo de agarrar la tierra, sembrar en el tiesto y luego ver las plantas crecer que me llena de energía. Y como aún no hemos adoptado un perrito, porque Fiona se quedó en Puerto Rico, si alguna vez me visitan, me podrán encontrar hablándole a mis plantas. Ellas me escuchan y me sienten, pero eso lo podemos debatir en el podcast. Solo las #BrujitasDeCloset me entienden.

 Jugando con mi  ladder shelf.  Si les interesa es de West Elm y  está on sale ahora mismo .

Jugando con mi ladder shelf. Si les interesa es de West Elm y está on sale ahora mismo.

 ¿Les gusta este macramé? Se llaman “Soguitas” y mi mamá los hace. La pueden contactar  aquí . :)

¿Les gusta este macramé? Se llaman “Soguitas” y mi mamá los hace. La pueden contactar aquí. :)

 Esta lleva un poco rebelde conmigo, pero estamos aprendiendo a entendernos.

Esta lleva un poco rebelde conmigo, pero estamos aprendiendo a entendernos.

Comencé a probar nuevas clases de ejercicios

Tengo que admitir que después del Maratón de Nueva York, estoy bien rebelde con el tema del running. Ahora corro cuando quiero y cuando puedo, lo cual ha sido aproximadamente 2 veces desde el maratón, que fue el 4 de noviembre. LOL.

La realidad es que me hice la promesa de regalarme yoga por un tiempito luego de esas 26 millas y lo he cumplido. Además, tengo la dicha de vivir a walking distance de un yoga studio y de más de 3 sitios especializados de workout, por lo que estoy aprovechando mi nuevo descubrimiento: Classpass. (Lo sé, lleva años en el mercado, pero esta jíbara lo descubrió la semana pasada. #BareWithMe) Es una aplicación donde puedes comprar créditos que luego puedes redimir para ir a workout classes alrededor tuyo sin comprometerte con un local. Les juro que no me auspician, simplemente quería informarles para que las que están en la diáspora lo aprovechen y los que no, lo pidan para Puerto Rico. ¡Es un game changer!

Si lo quieren probar, todo el que se suscriba puede regalarle a sus amistades $45 en créditos y ellos ganarían lo mismo en intercambio, así que aquí está mi enlace. 🙃

Libros físicos vs Internet

Este ha sido el más difícil de mantener. Usualmente estoy tan drenada por las noches que al momento que toco la almohada ya estoy durmiendo. Igual, he tratado de llevarme los libros conmigo durante el día, pero nunca tengo el tiempo ni el espacio para leerlos.

Sin embargo, cada vez que me veo con un tiempito libre, aguanto el impulso de ponerme a online shop y agarro el libro que tengo en mano. Actualmente estoy leyendo My Year of Rest and Relaxation de Ottesa Mossfegh y Becoming de Michelle Obama. Tengo la meta de acabarlos antes de terminar el año.

michelle obama book

ACEPTÉ que no es necesario estar fuera del comfort zone TODO el tiempo.

Este ha sido el reto más difícil. Mi fascinación por querer salir del comfort zone comenzó en un momento en mi vida donde me sentía muy infeliz con mi trabajo, precisamente al principio de mi carrera, justo después de graduarme de mi bachillerato. Salir del comfort zone se siente como una montaña rusa, no entiendes por qué lo haces cuando está subiendo, pero la adrenalina de cuando va bajando te llena de gozadera y te sientes valiente. ¿A quién no le gusta sentirse valiente? Pero, mirando hacia atrás y lo lejos que he llegado (literalmente, estoy a más de mil millas de distancia de donde estaba cuando comencé), entendí que el cuerpo me pide a gritos que me siente, me relaje y aprenda a estar en el presente.

Pasamos tanto tiempo glorificando el “siempre estoy ocupada, tengo tantas cosas que hacer, #girlboss”, que nos olvidamos que la única manera de crecer correctamente es cuidándonos. La realidad es que es bien difícil cuidarse cuando estás todo el día tomando café para poder ser productiva y quedarte toda la noche trabajando en un proyecto. No me tomen a mal, está muy bien ser dedicada y dar la milla extra, especialmente si estás comenzando un proyecto nuevo, pero no olvides que tú como personas vas primero que cualquier proyecto.

 via Pinterest

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En conclusión todo se trata de balance. ¿Te dieron muy duro en el trabajo hoy? Regálate un DIY spa day y recuerda que el mundo no se va a acabar por un email. ¿Estás un poco down porque extrañas a alguien? Acéptalo, escríbelo y no te castigues por sentirte de esa manera. Eres un ser humano y es parte de nuestra experiencia en este planeta.

Espero que les haya gustado este post.

¡Nos vemos pronto!

Besos,
ME