PAUSA

Llevo meses con un apretón en el pecho que no me permite publicar más posts en ambinity, el lugar que una vez llamé "mi santuario" y "mi bebé". Me he preguntado tantas veces por qué se me está haciendo tan difícil publicar algún escrito que tanto antes me disfrutaba, o publicar algo en las redes sociales que les dejara saber que estaba viva. A parte de muchos cambios que ocurren en mi vida, sentía que había algo que ya no encajaba. 

Mi intención con este escrito no es quejarme, ni hacer un “rant” (aunque los que me conocen saben que me encantan), pero entiendo que ya es hora de volver a hablar desde el corazón.

Mi vida ha cambiado mucho en el último año. No es un secreto que el Huracán María me cambió y los que escuchan el podcast Un aguacate a la vez lo saben mejor que nadie.

Ambinity comenzó como un lugar para escribir sobre lo que creía en mi vida: Todos podemos ser ambiciosos mientras somos vanidosos. Y no me tomen a mal, aún lo creo. Creo fielmente que si no le haces daño a nadie, cada cual debe ser feliz a su manera.

Pero poco a poco he visto cómo la ambición y la vanidad han llegado a un segundo plano en vida, porque mis nuevas prioridades son mi sanidad física, mental y espiritual. Quizás ya veían esto venir con mi decisión de usar solo maquillajes cruelty-free y escribir sobre temas más orientados al bienestar. 

Claramente la comunidad de influencers globalmente ha cambiado mucho. Me dedico a la publicidad digital y una de las razones por las que decidí irme por esta rama era precisamente porque estaba fascinada con el mundo cibernético y la capacidad que tenían los bloggers de influenciar la decisión de potenciales compradores sobre una marca. Quería ser parte de esta comunidad porque además de que me encanta el punto de vista de mercadear un producto en las redes sociales y la creación de websites, disfrutaba todo lo que tenía que ver con belleza, decoración y estilos de vida y ya de por sí muchas personas se acercaban para preguntarme sus opiniones sobre estos temas. 

Así comencé publicando cada vez que tenía el tiempo y la isnpiración, a pesar de que solo tenía alrededor de 3 lectores, contando a mi mamá. Pero con el tiempo y con la saturación gradual que hubo del mundo de bloggers e influencers de estilos de vida, me vi alejándome del sentimiento de empoderamiento que me daba publicar cada post a sentirme insegura porque no estaba creciendo al nivel que quizás otras personas que empezaron después de mi estaban creciendo. Gracias a mi naturaleza terca, siempre me mantuve firme en que quería ser lo más genuina posible, no importa qué marcas quisieran trabajar conmigo. Sin embargo, sentía que para publicar del corazón tenía que pagar el precio de acoplarme al algoritmo de las redes sociales y las tendencias que el resto de la competencia estaba siguendo para recibir los likes y los clicks que me llevarían a que me leyeran para poder continuar haciendo lo que amaba. 

Incluso, mis inseguridades llegaron a tal punto, que sentí que tenía que comenzar a hacer más contenido de video como stories y Youtube para crecer. No estoy diciendo que no me disfruté esta etapa, al contrario, fue una etapa hermosa donde crecí muchísimo personalmente y perdí muchos miedos. Pero a pesar de esto, siempre supe que no era yo, que estaba dando tanto de mi para hablar de productos o de cosas tan sencillas como prepararme el desayuno, que terminaba drenada y vacía el resto del día. Sentía que me perdía en las apariencias y en el qué dirán, por lo tanto estaba perdiendo lo que más amo y la razón por la que comencé ambinity: escribir por amor al arte. La razón por la que me tatué un bolígrafo con puntos de suspención en el brazo dominante. Porque nunca quiero olvidar que lo que me cura es escribir del corazón, no por complacer a más nadie que no sea a mi misma. 

PEN TATTOO

Luego de mucho reflexionar entendí lo que una vez fue una comunidad genuina de personas compartiendo sus opiniones, se convirtió (para algunos) en un lugar para promover su agenda personal, obtener cosas gratis y alardear de sus vidas, como si la vida fuera solo un juego de cuántas cosas puedes tener y pretender que eres feliz sin perder la cabeza.

Así que decidí que no sería parte de eso. 

Mi intención es vivir mi vida sin filtro y demostrar que no todo se trata de lucir lo que somos por fuera, sino de vivir una vida plena donde cada acción debe llevar a mejorar la del prójimo de una manera u otra. Esto tanto a nivel personal como social. No todos somos una fábrica de likes. Somos responsables por lo que le damos al mundo y eso no lo podemos perder de perspectiva.

AL RESTO DE LA COMUNIDAD DE INFLUENCERS Y CREADORES DE CONTENIDO:

Creen contenido que les apasione y trabajen con marcas que no tan solo les gusten, si no que apoyen sus valores. No tengan miedo en decir cuando algo no les gusta, déjenlo claro. Recuerden que esto no es una competencia, las redes sociales son una excelente herramienta para conectar y recibir feedback genuino de otras personas. El tener muchos seguidores o fama no debe afectar tu integridad nunca. 

Por último, no entren a esto por dinero porque se notará. Siempre recuerden que lo que compartan afectará a la persona que lo recibe de una manera u otra. Evalua tu post tantas veces quieras y solo haz clic en ese “publish” cuando entiendas que vas a mejorar la calidad de vida de los demás. 

¿ENTONCES QUÉ VA A PASAR CON AMBINITY? 

Una de las cosas que me ha enseñado la práctica de yoga y que me ha cambiado la vida de una manera sumamente positivia es a vivir el presente. Hoy me siento cómoda trabajando con el podcast y desarrollándome profesionalmente en una nueva faceta. 

Pero de algo estoy segura: Volveré a escribir, pero será de una manera mucho más orgánica y siempre, se los prometo del corazón. 

Con amor y respeto, 

María Elena Rodríguez

PD: No estoy publicando mucho en mi cuenta personal, pero me pueden conseguir ahí en @elenarodrz o escucharme en @aguacatepodcast